Evaluación final de las prácticas
En primer lugar empezar este último post ofreciendo una visión conjunta de lo que han sido las practicas, qué acciones he podido observar, en cuáles he podido intervenir y por último liderar. Además comentar mis conclusiones sobre la práctica psicopedagógica en un centro que ya conocía previamente y que me ha hecho conocer mejor distintos procesos que se realizan. Poder ver desde otra perspectiva de intervención al alumnado y su proceso de aprendizaje ha sido una oportunidad de enriquecimiento y de adquisición de nuevas competencias profesionales.
La primera parte del practicum fue un tiempo de observación de las distintas funciones que se desarrollaban en el departamento del centro. Mi tutora de practicas se reparte los niveles de infantil y primaria con otro compañero del departamento. Durante este periodo, hablo del inicio del mes de noviembre, la acompañé a pasar las pruebas BADIG al curso de 3º de

primaria. Esta pruebas se pasan para ver el nivel competencial de alumnado y poder detectar casos de dificultades de aprendizaje o de posibles altas. capacidades. Además pude asistir en el rol de psicopedadogo a una reunión con los tutores para hacer el seguimiento del alumnado con diversas medidas de inclusión educativa. Otra acción por ejemplo fue acompañar y observar el procedimiento de evaluación de un alumno con posible TDAH.
A mitad más o menos de este mes de noviembre comencé a dar forma a la idea que tenía de intervención. Primero gracias a realización del formulario sobre la detección de necesidades y las distintas gestiones de comunicación con dirección y profesorado para que pudieran participar. Después analizando las respuestas y elaborando la propuesta. Tuve que reunirme como ya compartí en una de las entradas de este diario con la tutora para acordar la intervención, la cual fue muy bien acogida y en seguida pude continuar con las siguientes fases de la misma.
Prácticamente en el mes diciembre, las tres semanas antes de la navidad fue donde pude desarrollar las acciones del proyecto de intervención. Tanto con el profesorado con una formación inicial de aprendizaje servicio, muy productiva pudiendo desarrollar competencias clave de la asignatura, como en la reunión previa al trabajo con el alumnado comprobando la importancia del trabajo colaborativo, por último con el alumnado desarrollando 4 sesiones en la ultima semana, para poder prepararles de cara a implementar su intervención en el segundo trimestre.
Como ya se describe en las entradas, fue un proceso que muy bien valorado por los receptores que les dió el protagonismo necesario para ser ellos/as los que lideren las distintas acciones que requiere el proyecto. El feedback en la acción fue positivo y pude comprobar la motivación y el interés que se generaba. Hicieron suyo el proyecto ApS y la necesidad de poder mejorar la convivencia en los patios. Se han visto como agentes activos que pueden cambiar las cosas.
Relacionando mi intervención con las competencias que se proponen en este asignatura, he podido aplicar los conocimientos adquiridos y dar respuesta a las necesidades detectadas, desde una mirada holística, contemplando más aristas. También reflexionar y aportar evidencias en la importancia de diagnosticar una necesidad del centro en este caso, proponiendo una metodología como el APS y argumentando la necesidad de diseñar, implementar y evaluar una respuesta concreta a la
necesidad detectada sobre la mejora de la convivencia y juego en los patios . Además, si hablamos del trabajo en equipo y la colaboración he comprobado que son claves para considerar las particularidades del contexto en que iba a intervenir. Cada uno de los profesionales con los que compartí me pudo dar su visión y aporte para mejorar y hacer más significativa la propuesta.
Para realizar una reflexión crítica de todo el proceso, me guiaré por las preguntas que se proponían en este reto 1 y que aunque he ido abordándolas de forma implícita en las entradas anteriores, me gustaría profundizar en ellas de forma más concreta en esta última.

Durante el periodo de prácticas en el colegio El Armelar, he podido reflexionar sobre cómo el contexto educativo y las políticas educativas y sociales influyen directamente en la atención a la diversidad y en la calidad de la intervención psicopedagógica. Una de las principales dificultades observadas es la elevada ratio de alumnado por aula, junto con la falta de recursos personales y materiales, lo que dificulta la personalización del aprendizaje y la aplicación efectiva de medidas inclusivas. Esta realidad no solo afecta al profesorado, sino también al departamento de orientación, ya que he podido comprobar, que los orientadores deben atender a un número muy elevado de alumnos, realizar evaluaciones y seguimientos, acompañar al profesorado, gestionar una importante carga burocrática para justificar los recursos solicitados, atender a las familias, intervenir en el equipo directivo…
Para que la situación de las personas con las que intervenimos mejore y se favorezca una mayor calidad de vida, sería necesario un cambio estructural que apostase por la incorporación de más profesionales especializados dentro de los centros educativos. Dotar a las escuelas de suficientes recursos humanos y materiales permitiría una atención más ajustada a las necesidades educativas del alumnado. Del mismo modo, resulta fundamental ofrecer a las familias un acompañamiento y asesoramiento cercano, ya que su implicación es clave para convertirse en un pilar de apoyo en el desarrollo personal y académico de sus hijos e hijas.
En cuanto a las oportunidades y riesgos que pueden afectar a la misión del centro, he observado que una de las principales oportunidades está en el trabajo coordinado entre el profesorado, el equipo de orientación y las familias, promoviendo metodologías inclusivas que favorezcan la participación conjunta, la convivencia, el respeto a los diferentes ritmos de aprendizaje y la atención a los intereses del alumnado. Sin embargo, también existen riesgos importantes, en este centro y otros, especialmente están relacionados con el desgaste emocional y la sobrecarga de trabajo de los profesionales del centro. Mantener la motivación, la energía y la salud del profesorado y de los/as orientadores/as a lo largo de todo el curso se convierte en un reto fundamental para poder superar las barreras existentes y garantizar una educación de calidad e inclusiva.
Con respecto al trabajo en equipo multidisciplinar ha sido un eje fundamental de la intervención psicopedagógica. Mi posicionamiento ante otros profesionales del centro ha sido desde una perspectiva de partenariado, entendiendo el trabajo colaborativo como un intercambio de saberes en el que cada profesional aporta su experiencia y conocimiento específico. Desde este enfoque, he compartido propuestas y, en determinados momentos, he asumido un rol más activo en el liderazgo de iniciativas vinculadas al ámbito de intervención que estaba desempeñando.
No obstante, el trabajo en equipo también ha presentado diversas dificultades. Una de las principales ha sido la gestión de los tiempos de coordinación, ya que la elevada carga de trabajo del profesorado dificulta en muchos casos la implementación de las propuestas planteadas desde el departamento de orientación. Aunque desde equipo directivo y coordinaciones se realiza un plan de trabajo en el que se establecen momentos específicos para la coordinación con el departamento de orientación, la realidad del día a día, imprevistos, hace que estos espacios no siempre puedan aprovecharse para lo que se pretendían. “Lo urgente adelanta lo importante.”
En relación con las posibles mejoras de la intervención realizada tanto la propuesta de formación en Aprendizaje-Servicio y el desarrollo del proyecto Club de los Valientes decir que, a pesar de no haber concluido todavía el proyecto ni haber realizado una evaluación final, se identifican aspectos de mejora desde su fase inicial. Sería clave una adecuada temporalización, siendo recomendable iniciar el proyecto al comienzo del curso, además la implicación del profesorado podría verse favorecida si este tipo de proyectos se integraran dentro del Plan de Acción Tutorial (PAT), evitando que se perciban como una carga añadida a otros proyectos ya existentes.
Considero que lo que he podido aportar al equipo multidisciplinar son conocimientos de metodologías inclusivas, así como una visión global de la necesidad detectada y de las estrategias más adecuadas para abordarla. Compartir la práctica con el alumnado me ha permitido aumentar su motivación y favorecer la reflexión conjunta sobre la convivencia escolar, promoviendo que los propios alumnos y alumnas se reconozcan como agentes activos capaces de intervenir para mejorar el clima de convivencia del centro.
Durante el proceso de prácticas he descubierto y reforzado diversas habilidades personales, especialmente aquellas relacionadas con el liderazgo positivo y el trabajo colaborativo con otros profesionales. Destacaría la capacidad de acompañar y asesorar desde la cercanía, utilizando un lenguaje asertivo, así como el descubrimiento del equipo para saber cómo motivar y potenciar lo mejor de cada persona.
Para terminar esta reflexión, el proceso de aprendizaje del Máster ha estado estrechamente vinculado a las prácticas, ya que me ha permitido estructurar de manera adecuada la propuesta de intervención, comprendiendo las fases del proceso desde la detección de necesidades hasta la planificación y puesta en marcha. También, he podido desarrollar las competencias implícitas del trabajo colegiado y en red. El conocimiento sobre las funciones e instrucciones del psicopedagogo, han sido fundamentales para posicionarme de forma coherente y responsable dentro del centro educativo.
Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.
Debatecontribution 0en Evaluación final de las prácticas